DEFORESTACIÓN: Desamor a nuestro medio ambiente.

“El amor es la fuerza más grande del Universo, y si en el  Planeta hay un caos Medio Ambiental es también porque falta amor por él”. Mahatma Gandhi

La madre tierra pierde sus árboles de manera acelerada. 

El panorama no es alentador para el planeta, pues ha desaparecido el equivalente al doble de la superficie  de  Portugal y persiste un modelo económico de desarrollo que erosiona el capital natural.

A pesar de los esfuerzos para combatir la deforestación perjudicial en algunas regiones, los ecosistemas forestales están todavía bajo amenaza. Esto lo demuestra la reciente publicación del Observatorio Global de los Bosques (GFW, Global Forest Watch), en la cual dan a conocer que el mundo perdió 18 millones 585,000 hectáreas de cobertura forestal en el 2013, una cantidad que duplica la extensión de Portugal.

Hay 442 árboles por cada ser humano, según estudio.

Expertos hacen un censo y señalan que el planeta tiene actualmente un trillón de árboles.

El planeta tiene actualmente un trillón de árboles, es decir unos 442 por cada ser humano, una cantidad ocho veces superior a la inicialmente estimada por los investigadores. Un equipo de expertos de 15 países coordinado por la Universidad Yale de Estados Unidos recurrió a la vieja técnica del conteo por cabeza y tecnología satelital de vanguardia para realizar lo que presentan como el censo de árboles más completo jamás realizado.

“No sé lo que hubiese anticipado, pero sin duda me sorprendió enterarme de que estábamos hablando de trillones”, dijo el autor que encabeza el estudio, Thomas Crowther, de la escuela de estudios forestales y medio ambiente de Yale (Connecticut).

Junto al hallazgo inesperado llegó una mala noticia: el estudio revela que la cantidad de árboles se ha reducido a la mitad desde el inicio de la civilización humana.

Y el ritmo de la deforestación no ha disminuido: estamos talando actualmente unos 15 mil millones por año de ese total de tres trillones (un trillón equivale a un millón de billones, es decir la unidad seguida de 18 ceros). El equipo de investigadores recurrió a imágenes de satélite para determinar cómo el clima, la topografía, la vegetación, las condiciones del suelo y la actividad humana afectan la densidad forestal.

Tras desarrollar modelos para estimar la cantidad de árboles a nivel de cada región, los expertos realizaron luego un mapa de los tres trillones de árboles presentes en el planeta. “La mayor densidad de árboles fue hallada en los bosques boreales en las regiones subárticas de Rusia, Escandinavia y América del Norte”, indicó Yale en un comunicado. “Pero las zonas boscosas más extensas”, precisa, “están en los trópicos, donde se encuentra el 43% de los árboles del mundo”.

A nivel mundial talamos la mitad.

Los cálculos del equipo revelaron que de todos los impactos, la actividad humana es de lejos la que más afecta la cantidad de árboles, principalmente a causa de la deforestación para usar la tierra en  otros objetivos, como la agricultura, la ganadería o la minería. Hubo una disminución del 46% de la cantidad de árboles desde que los humanos comenzaron a deforestar su entorno.

Deforestación amazónica agrava crisis en Brasil.AMAZONAS DEFORESTACION

“Los bosques constituyen fuente, medio y fin del flujo, porque producen la humedad atmosférica continental, la infiltración de las lluvias en el suelo acumulando agua y la protección de los embalses”, “La Amazonia ya tiene 47 por ciento de su bosque impactado, sumando la tala total que alcanza casi 20 por ciento y la degradación”, destacó Antonio Donato Nobre, investigador de temas climáticos del Instituto de Investigación de la Amazonia y de su similar de Estudios Espaciales.

Eso favorece los incendios. “Antes no penetraban en áreas húmedas de bosques aún verdes, ahora sí lo hacen, avanzan bosque adentro, quemando inmensas extensiones”, “Los árboles amazónicos no tienen tolerancia al fuego, a diferencia de los (de la eco región) del Cerrado, adaptados a incendios periódicos. Los bosques amazónicos tardan siglos en recomponerse”, acotó Nobre. El científico teme que la deforestación esté afectando el clima sudamericano, incluso restando lluvias al sudeste brasileño, la región más poblada y que más hidroelectricidad genera en el país.

“Faltan estudios para cuantificar la humedad transportada a distintas cuencas”, para precisar la relación climática entre Amazonia y otras regiones”, reconoció. “Pero en la región amazónica oriental, donde se concentran la destrucción y la degradación forestal, ya son visibles las alteraciones climáticas, como la disminución de las lluvias y la ampliación del período de estiaje”, recalcó.

“El mayor reservorio de agua es el bosque”, comenta el vicepresidente del no gubernamental Instituto Vitae Civilis, Delcio AMAZONAS 2Rodrigues, para explicar que sin la deforestación, que afecta a todas las cuencas, habría más agua retenida en el suelo sosteniendo la corriente fluvial.

La deforestación en Brasil en cifras.

Brasil parecía haber tomado el rumbo correcto para reducir la deforestación de la selva amazónica. De los 27.772 kilómetros cuadrados deforestados en 2004, la cifra cayó hasta los 4.571 kilómetros en 2012 debido a la acción del Gobierno contra las prácticas ilegales. En 2013, sin embargo, la deforestación se incrementó hasta los 5.891 kilómetros cuadrados, según datos del Instituto del Hombre y del Medioambiente de Amazonia (Imazon).

Las autoridades de Brasil prometen esfuerzos para eliminar deforestación ilegal en 15 años.

La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, declaro recientemente en Washington esfuerzos de su gobierno para eliminar la deforestación ilegal en todo el país en los próximos 15 años, como aporte de su país a la reducción global de emisiones.

“No se trata apenas de reducir la deforestación. Queremos llegar, en Brasil, a la deforestación ilegal cero hasta el año 2030. Y también queremos pasar la página y adoptar una política clara de reforestación”, dijo Rousseff en una conferencia conjunta con el presidente estadounidense, Barack Obama, en la Casa Blanca.  Rousseff y Obama firmaron este martes una Declaración Conjunta sobre cooperación en el área de acción ambiental, en la que pidieron un acuerdo mundial “ambicioso” durante la COP21 que se realizará en París.

La contribución de Brasil “está basada en la implementación de políticas amplias que incluyen el sector forestal, uso de la tierra y los sectores de energía e industria”, apuntaron los dos mandatarios en la Declaración Conjunta.

Los países deberán presentar ante la COP21 sus metas internas de reducción de emisiones para tratar de limitar el aumento de la temperatura promedio del planeta a menos de 2 grados centígrados y de esa forma frenar los bruscos cambios climáticos.

Brasil aún no ha formalizado las propuestas que presentará para esa reunión, pero la declaración de Rousseff y el texto de la Declaración conjunta divulgada este martes sugieren la dimensión de las metas que el país se impondrá. Más tarde, durante un discurso en el Departamento de Estado, Rousseff dijo que la Declaración “es una señal inequívoca del compromiso” alcanzado por Brasil y Estados Unidos con el éxito de la COP21.

“Creo que la meta de 20% de fuentes renovables en nuestra matriz eléctrica, excluyendo la energía hídrica, es algo histórico”, señaló.

México ha perdido 2 millones y medio de hectáreas de bosque.

MEX BOSQUE

 México es reconocido como uno de los países más ricos del mundo por su diversidad de especies vegetales: tiene más de 12% de biota mundial, sobre todo concentrada en el trópico húmedo. Los bosques y selvas son fuentes de producción de oxígeno, participan en el ciclo hidrológico, constituyen una de las mejores cubiertas que protegen al suelo de la erosión y constituyen una reserva biogenética excepcional.

La desaparición de las cubiertas arboladas está relacionada con problemas como la perdida de la biodiversidad, la degradación de los suelos, los cambios climáticos y la acumulación atmosférica de CO2. Esta riqueza constituye un patrimonio nacional que es prioritario conservar por su enorme capacidad para generar beneficios ecológicos sociales y económicos.

En lo que va de este siglo, México ha perdido 2 millones y medio de hectáreas de bosque y únicamente ha recuperado alrededor de una cuarta parte: 633 mil. Esto significa que la desaparición de un millón 840 mil hectáreas de bosque, el equivalente al área de Hidalgo, no se ha revertido. Tan sólo durante 2013 desaparecieron 192 mil hectáreas de cobertura vegetal en el país, y la península de Yucatán fue la más afectada en 80 mil hectáreas, esto es, alrededor de 40 por ciento del total. Esta pérdida de vegetación equivale a 2.27 por ciento de la superficie arbolada de esa región, indica el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS).

Deforestación en Tamaulipas. 

Como en muchas otras partes de México, en el estado de Tamaulipas los procesos de deforestación se deben, especialmente, a la expansión de la frontera agrícola, influida por las políticas agropecuarias.

A consecuencia del cambio climático, la zona costera de Tamaulipas podría convertirse en un desierto, de no tomarse las medidas necesarias que permitan reforestar más de 500 mil hectáreas que en años anteriores fueron abiertas a la agricultura y que hoy están llenas de arena.

Rafael Salazar de León, exgerente estatal de la Comisión Nacional Forestal, comento que el problema nace a consecuencia de la deforestación que se hizo en los años setentas para abrir nuevas tierras de cultivos: En estos momentos Tamaulipas ya comienza a resentir los efectos del cambio climático, al existir en riesgo de que esta superficie se convierta en desierto. Agregó que la deforestación en el estado fue originada por los desmontes hechos en los años setentas, donde se talaron miles de hectáreas para abrir tierras de cultivos y crear ranchos ganaderos, lo que ha originado que gran parte del estado esté a punto de convertirse en una zona desértica por el avance que registra la erosión eólica. Se trata de un problema grave, por lo que es necesario que las instituciones inviertan recursos en programas forestales para recuperar estas tierras.

De hecho, a través de fotografías satelitales se puede ver con claridad cómo la zona norte del estado está prácticamente convertida en desierto, situación que debe de frenarse cuanto antes: El avance de la erosión ha sido constante, ya que se han logrado detectar dunas de arena a más de 100 kilómetros de distancia del mar, por lo de ahí nace la importancia de  detener la deforestación en toda esta zona.

Salazar de León destacó que, para lograrlo, se requiere también de la participación del gobierno del estado, de los municipios y de los propios dueños de estas tierras, ya que sólo juntos se puede evitar que una gran parte de Tamaulipas se convierta en los años venideros en un gran desierto arenoso.

Indicó que la causa principal fue la tala de los montes y árboles naturales de la región en los municipios de San Fernando, Méndez, Cruillas, Matamoros, entre otros, donde se abrieron grandes extensiones de tierra para crear campos de cultivos y cría de ganado.

Esto provocó que las condiciones climatológicas cambiaran al destruirse la flora y fauna del lugar, por lo que al no existir barreras naturales que frenaran el avance de las arenas del mar, poco a poco se fueron introduciendo entre los campos de cultivos, los cuales hoy están abandonados porque dejaron de ser productivos.

Reflexión.

La tala de árboles es un proceso generalmente provocado por  las actividades  antropogénicas directa o indirecta de la humanidad, que ha llevado paulatinamente  a  la pérdida parcial o total de los bosques y que en las últimos tiempos  ha aumentado;  la necesidad de suplir  carencias  de trabajo y  materias primas entre otros  hacen que los intereses  económicos  se impongan  a las prioridades proteccionistas de la flora y la fauna.

Es así que no se toma en cuenta que la destrucción forestal  provoca  extinción, desaparición  de la biodiversidad,  modificación de  las condiciones climáticas, disminución en la concentración de oxígeno en la atmósfera, la aparición de plagas, y muchos otros factores debido a la pérdida de bosques. Por lo tanto; si no se toman medidas de mitigación y control   que detenga   la  deforestación  con certeza  estaremos a pocos años de nuestra propia desaparición,  a pesar de que poco a poco la situación cambia,  el ritmo de extinción  sigue siendo demasiado alto,   como para que tarde o temprano;  aunque pareciera que más temprano que tarde,  el planeta lo soporte.gotita a&a

Autor: Agua&Ambiente

agua&ambiente es una revista digital mensual y gratuita. Nuestra misión es publicar y difundir información acerca de agua, medio ambiente, cultura ecológica y otros temas relacionados.

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